Pase a ver algunos de los hallazgos espectaculares que tenemos en exposición y en nuestras colecciones...
El Museo Contisuyo se encuentra escondido dentro de los muros arruinados de la histórica Iglesia Matriz de Moquegua, que se derrumbó en un terremoto en 1868.
Acomodado en un edificio moderno que repite la forma de los tradicionales techos "mojinetes" de Moquegua, el Museo goza de un laboratorio y depósito para artefactos en la planta baja, una sala de exhibición permanente en la segunda planta, y una oficina, auditorio, y sala multifuncional en el tercer piso.
Se puede pasear por la sala de exhibición solo (todo está explicado en Castellano y Inglés), o un miembro del equipo del Museo puede guiarle.
El Museo verdadero lleva los visitantes por la prehistoria regional, desde los primeros habitantes hasta el Imperio Inka. El presente tour virtual muestra solamente algunas de las cosas más dramáticas. Para la cuenta completa, ven a Moquegua... o lea sobre la prehistoria de Moquegua, revisa los cientos de fuentes en la bibliografía regional, o visita algunas de las páginas web relacionados, con artículos sobre la arqueología de Moquegua.
Las épocas más tempranas están mayormente conocidas por puntas de piedra como éstas, fragmentos de huesos, concha, y deshechos de plantas preparadas para comer, tiestos de cerámica utilitaria, y sutiles rastros de chozas y otras construcciones.
Alrededor de 600 DC, colonos del estado Tiwanaku, centrado en la orilla sur del Lago Titicaca, establecieron varios asentamientos en la área de Moquegua. Se trajeron este estilo "Omo" de cerámica negro consigo.
Por alrededor de 800 DC a 1000 DC, habían varias aldeas Tiwanaku en la área de Moquegua. Una, en Omo, tenía un templo en el estilo de Tiwanaku. La mayor, Chen Chen, colindaba campos agrícolas ganados del desierto por un canal largo, y estaba rodeada por cementerios que albergaban un estimado de 13,000 entierros. Este vaso retrato en estilo Chen Chen probablemente proviene de un entierro huaqueado en Chen Chen. Demuestra un hombre con bigotes, llevando orejeras redondas y un gorro de cuatro puntos como se ve en la próxima foto. Una protrusión en su mejilla derecha sugiera que está masticando un fajo de coca.
Gorros de cuatro puntos como éste fueron usados por la élite de la sociedad Tiwanaku en Moquegua. Fueron hechos de lana teñida, y construidos por una técnica compleja de nudos a mano.
Cuencos acampanados, o "tazones", como éste frecuentemente se encuentran en entierros de tipo Chen Chen con una cuchara de madera descansando adentro, sugiriendo que su función era de servir comida.
No todas las cucharas de estilo Chen Chen fueron tan elaboradas como éstas. Muchas están gastadas en un lado, indicando que realmente estaban usadas. El desgaste demuestra, además, que la mayoría de los colonos Tiwanaku, como nosotros, eran diestros.
(foto de Contisuyo: Memoria de las Culturas del Sur)
Vasos acampanados, o "keros", están comunes en entierros Chen Chen, también. Un ejemplo ligeramente más tardío excavado en El Algodonal, cerca de Ilo, todavía contenía restos de chicha de maíz. A pesar de que se dice frecuentemente que keros eran artículos ceremoniales, fragmentos de keros están tan comunes en las aldeas que tienen que haber sido usados constantemente en la vida cotidiana.
No obstante, este kero de madera seguramente no fue un vaso ordinario. La figura tallada corresponde al "dios de los báculos" que aparece en la famosa puerta del sol en Tiwanaku. Vestigios de pigmento indican que este kero fue pintado, por lo menos en parte, en blanco, con detalles en negro y rojo.
La clima seca y suelo salado de Moquegua a veces preservaron artefactos que normalmente se descompondría. Estas están solamente uno de varios tipos de sandalias que la gente prehistórica llevaban aquí. Otras tenían amarres de lana, y algunas tenían plantas cortas que dejaron los dedos de pie sobresaliendo, posiblemente para mejor tracción en piedras resbalosas.
(foto de Contisuyo: Memoria de las Culturas del Sur)
Mientras que los colonos de Tiwanaku ocuparon la área de Moquegua, inmigrantes del estado Wari, muy al norte, establecieron un centro fortificado encima del escarpado Cerro Baúl. Además de un estilo distinto de cerámica, hicieron puntos anchos para cuchillos o proyectiles, usando obsidiana que se trajeron a la región. El enclave Wari en Cerro Baúl aparentemente se abandonó mientras que Tiwanaku todavía vivían en la área.
Alrededor de 1000 DC, el estado Tiwanaku se cayó. El templo en Omo y muchas aldeas de la fase Chen Chen fueron intencionalmente destruidas, sugiriendo algún tipo de trastorno drástico. La gente que se quedaron se trasladaron a sitios defensibles. Algunos, posiblemente inmigrantes del valle costero, adoptaron el estilo Chiribaya de cerámica y textiles. Este estilo fue muy distinto al estilo Tiwanaku, y estaba más popular en el valle costero, que nunca estaba parte del estado Tiwanaku.
(foto de Contisuyo: Memoria de las Culturas del Sur)
La gente Chiribaya en el valle costero estaban agricultores quienes también comían muchos mariscos, pescaban con redes y anzuelos, y cazaron mamíferos marinos grandes con arpones equipados con cabezales como éstas. (El cabezal a la izquierda falta su púa.)
(foto de Contisuyo: Memoria de las Culturas del Sur)
Masticar coca probablemente era parte de la vida cotidiana de los Chiribaya. Muchos entierros Chiribaya contienen una a tres bolsas de lana, equipadas con tirantes y llenas de hojas de coca. Muchas bolas están altamente decoradas con rojo, blanco, negro, y a veces otros colores. Esta es un ejemplo especialmente fino.
Se encuentran objetos de madera que se asemejan a los trompos de niños en algunos entierros Chiribaya y en sus basurales, a veces en juegos de dos o tres. Las puntas no muestran el desgaste esperado para trompos. Es posible que son flotadores pequeñas para redes, o herramientas para anudar redes a mano. Pero se los encuentra cerca de Moquegua, también, una caminata de dos días largos de la orilla del mar. ¿Usaron redes aquí para pescar en el río, o para algún otro propósito? ¿O estaban usados estes "trompos" para algo completamente distinto?
Alrededor de 1200 DC, gente ligada a la sierra alta, en lugar de la costa, empezaron de construir aldeas fortificadas en los valles altos aguas arriba de Moquegua. Aunque hacían austeros, simples ceramios del estilo Estuquiña, invertían mucho más esfuerzo en construir canales largas, grandes sistemas de andenería con muros de contención bien elaborados de piedras, murallas defensivas, y torres mortuorios llamados "chullpas" para sus difuntos más importantes.
A diferencia de Tiwanaku y Chiribaya, quienes empleaban muchas colores brillantes en sus tejidos decorados, los Estuquiña usaban mayormente tonos naturales de la lana de llama u alpaca para textiles como esta bolsa para coca.
Tardío en los años 1400, los Inkas conquistaron la área de Moquegua, integrando los Estuquiña en el imperio Incaico a fin de controlar la rica producción de maíz de sus grandes sistemas de andenería. Los Inkas establecieron centros administrativos mayores y menores, desde los cuales un número reducido de Inkas por etnicidad ejercitaban control a través de sus vasallos Estuquiña. Cuando morían, estos Inkas, probablemente nacidos lejos de Moquegua, estaban enterrados con ceramios en el estilo imperial, ambas piezas estandardizadas como las vasijas "arybalo" u "urpu" conocidos por todo el imperio, así como piezas más idiosincrásico como este plato profundo o cuenco.
Los Inkas veneraban a Pachamama, el espíritu femenino de la tierra, y propiciaban a ella y otros espíritus con ofrendas que ponían en las cuestas de cerros, en grutas y cuevas, y enteradas cerca de edificios o en campos de cultivo. Un tipo de ofrenda usada por todo el territorio Incaico era una figura de cobre, plata, u oro, vestida en elaboradas prendas miniaturas, frecuentemente decorada con plumas. Se dice que este ejemplo de plata (presentado en tres vistas) fue encontrado en un canal cerca de Moquegua, donde la humedad hubiera destruido los textiles que originalmente la cubría.
La exhibición permanente del Museo Contisuyo termina con los Inka, quienes controlaban a Moquegua hasta que los conquistadores Españoles llegaron alrededor de 1534. Sin embargo, la historia todavía falta mucho para completarle, y investigaciones a base de nuevos trabajos en el campo así como estudios de las colecciones existentes guardadas en el Museo siguen todos los años.
A veces los hallazgos más interesantes han llegado recién del campo, o solamente ahora están entregando sus secretos a través de análisis detallados. ¡No pierde la oportunidad de visitar el laboratorio y enterarse de las últimas investigaciones!
Detalles y agradecimientos:
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URL de este documento: http://bruceowen.com/contisuyo/VirtualMuseoC.html
Revisada: 25 Octubre 1999