Cosas a hacer en Moquegua
Moquegua está suficientemente lejos de la ruta turística común a evitar los autobuses llenos de extranjeros en Cuzco y Arequipa, pero suficientemente cercana a visitar fácilmente, solamente unos minutos de la carretera Panamericana entre Arequipa y Tacna. El centro histórico de Moquegua mantiene algo de una atmósfera Republicana o Colonial, sus calles angostas bordeadas con casonas tradicionales de adobe detras de enormes portones de madera ornatos en marcos de piedra tallados con exuberantes relieves en el estilo mestizo. Al visitante casual, parece un sitio cálido y somnoliento bueno para relajarse, sin una atracción turística específica. De hecho, si uno tiene un poco más tiempo, paciencia, y interés que el turista común, Moquegua se puede recompensar con una cantidad sorprendiente de cosas interesantes a ver y hacer:

- La Plaza de Armas y la pileta Eiffel: La Plaza de Armas es un agradable jardín verde, sombreado por árboles altos, rodeando una inesperada, extravagante pileta neoclásica de fierro vaciado con agua chorreando de las bocas de cisnes y sapos, diseñado por Alexander Eiffel (si, del torre Eiffel), instalado en 1877.

- La antigua Iglesia Matriz: Por un lado de la Plaza corre la fachada y portón masivo arqueado de la antigua Iglesia Matriz de Moquegua. Mucho de la Iglesia se derrumbó en un terremoto en 1868, pero la mayoría de la fachada queda parada hasta hoy día. Muchas de las piedras del muro están marcadas con símbolos que identificaron al patrón que donó la piedra cuando originalmente se construieron la Iglesia.

- El Museo Contisuyo: Pasando por el portón de la Iglesia derrumbada, uno puede entrar al Museo Contisuyo, donde la exhibición permanente de cientos de artifactos relata más de 12,000 años de prehistória de la región. Frecuentemente hay exhibiciones temporales en el Museo, desde fotos de investigaciones arqueológicos recientes y actuales, hasta escultura, pintura, y fotografía por artistas locales y nacionales. La tienda del Museo tiene artesanías, postales, polos, libros sobre la arqueología local, y otros recuerdos, muchos no disponibles en otros sitios. Pruebalo con una visita al Museo Contisuyo Virtual.
- El Cárcel Colonial: Frente a la Iglesia Matriz está el cárcel histórico de Moquegua, probablemente construido entre 1773 y 1778, con techos de piedra abovedados y rejas de hierro forjado sobre las ventanas en los muros gruesos.

- La Casa del Moqueguano: Al lado del cárcel antiguo se encuentra la Casa del Moqueguano, una casa tradicional elegante, con un balcón largo dominando la Plaza. Sr. Herbert de la Flor Angulo vive en la casa y mantiene el interior en el estilo del comienzo del siglo viente, como un museo vivo que se puede visitar previa arreglo especial.

- El tour de arquitectura histórica: En el Museo Contisuyo, se consigue una mapa que se guia por un tour a pie de los edificios Coloniales y Republicanos más interesantes en el centro histórico. Por algunas portones abiertas se alcanza a ver los patios sombrados adentro.
- La Casa de la Serpiente: Un de estas casonas históricas, llamada la Casa de la Serpiente por la escultura de madera de un serpiente debajo de una de las ventanas, ha sido restaurado para servir como el sede local de IPSS. El patio y unos cuartos están abiertos al público.

- Cerro Baúl: Visitantes intrépidos pueden tomar un micro o taxi que sale de Moquegua, pasa por Samegua, y siga un poco arriba del valle de Tumilaca rumbo a Cuajone, para ver mejor al paisaje dramático y alcanzar una vista de Cerro Baúl, un viaje de solamente unos quince minutos. Si uno no tiene miedo de alturas, se sugiera continuar hasta la cruce donde el camino sale hacia Torata. De esta punta se puede subir Cerro Baúl. La subida está un poco difícil y requiere buenos zapatos y una botella de agua, pero la vista desde la cuesta es impresionante. La parte río arriba de Cerro Baúl está cubierto por ruinas interesantes de la cultura Wari, mientras que la parte río abajo está lleno de casas y campos minaturas construidos con piedritas por un sinnúmero de visitantes actuales como peticiones al espiritu u "apu" de Cerro Baúl para terrenos o éxito. Se notará ofrendas de tobaco, coca, liquor, y otras cosas en varios sitios en la subida, y probablemente se econtrará incensarios con restos de ofrendas quemadas puestas en las piedras que rodean la base de la cruz al fin del sendero que sube el cerro.
- Torata: Si todavía tiene tiempo, o si tiene otra día, toma un micro o su taxi esperando y seguir a Torata. La ruta es bonita, pasando varios molinos antiguos, algunos abandonados y otros todavía trabajando. Si su ojo está afinado, se notará ruinas de aldeas Estuquiñas amuralladas encima de varios cerros. El pueblito de Torata es todavía menos cambiado que el distrito histórico de Moquegua, con casas de adobe y una iglesia antigua de piedra que es sobrio y digno por afuera, pero decorado por adentro con relieves intricados en estilo mestizo. No olvide de probar las especialidades panaderas de Torata, desde un tipo de pan de trigo llamado "pan de Torata", hasta los densos, dulces, bañados pasteles en anillo llamado "roscas".
- Catarata de Mollesacha y otras caminatas: Para el caminante dedicado, Moquegua ofrece varias áreas a visitar con paisaje desiertico espectacular. La catarata de Mollasacha vale una visita, así como las quebradas cortadas en piedra púrpura detrás de Cerro Los Angeles. La valle de Torata, al lado noroeste de Cerro Baúl, se profundiza hasta un cañon angosta con paredes de roca madre verticales, que se ve muy impresionante desde arriba, y que estaría una caminata magnífica desde el pueblito de Mollesacha hasta Moquegua.
- Comida típica de Moquegua: Moquegua es famoso por su "cuy chactado", que es cuy empanada, frita debajo de una piedra plana pesada. Cuy al estilo Moqueguano, que viene entero con garras y dientes, no es para los delicados, pero realmente tiene sabor parecido a pollo, y hace una buena cuenta del viajero. Los mejores comidas de cuy se encuentran en cuyerias especiales, muchos de los cuales son campestres, con mesas agradables al aire libre y vistas del los campos verdes. Moqueguanos insisten que el mejor pisco se hace en Moquegua. Pide un pisco sour para un coctél suave, o pisco simple para una experiencia más intensa. El mejor es Pisco Italia Biondi. Hay que probar otra especialidad de Moquegua, damascos macerados en pisco. Los mejores están hechos con pisco Biondi, y dejado a madurar por un año o más. Alcanzan un color naranja oscura y dissuelven dulcemente en la boca, pero son fuertes. Moquegua produce una variedad maravillosa de paltas, desde pequeños el tamaño de su pulgar hasta gigantes el tamaño de un fútbol americano, con cáscaras distintas y sútilmente diferentes texturas y sabores. Sí se agradan las paltas, vaya al mercado en la calle Balta, dos cuadras debajo de la Plaza de Armas, y prueba unas con pan de Torata y queso fresco.
From Moquegua, the port of Ilo is about 45 minutes to an hour away by car or bus. Ilo is a growing, bustling industrial port with occasional traces of an early-twentieth century frontier charm for those who care to look for it.

- El malecón de Ilo: Ilo ha habilitado su "malecón", creando un generalmente plasentero y interesante área para pasear y ver la flota pesquera anclada cercana a la orilla pedrosa del mar. Una pasarela de madera se lleva a la glorieta de Ilo, posada en una piedra que sobresale de la agua del puerto. Se aprecia una vista diferente desde el muelle antiguo de madera, o se puede caminar por el muelle actual de cemento y arreglar con un barquero llevarse a pasear por los barcos anclados.
- Museo Municipal de Sitio, El Algarrobal: Existe un excelente museo arqueológico en el distrito de El Algarrobal, en el valle angosta tierra adentro de la ciudad propia de Ilo. Hay que tomar un taxi, o encontrar uno de los pocos buses que hace la recorrida cada día. Sin embargo, el valle en sí es un entorno inusual y aparentemente remoto, y los impresionantes ceramios, textiles, y otros artifactos Chiribayas en el museo valen la pena visitar.
- Playa Pozo de Lisas: Sí se visite durante el verano, podría ser divertido reservar un día a pasar en la larga playa arenosa de Pozo de Lisas, al sur de Ilo. Con la gente nadando el las olas frias, tomando sol en toallas, comiendo, y jugando vólei al sonido de la música de sus radios, uno podría pensarse en la playa Venice de Los Angeles.
Créditos:
Fotos de la pileta Eiffel, Iglesia Matriz, Casa del Moqueguano, y Casona de Doña Maria Dávila por Luis Maquera, en Jorge Gutierrez, Moquegua Patrimonio Monumental, Municipalidad Provincial Mariscal Nieto, Moquegua, 1992.
Otros fotos por Dr. Bruce Owen.
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Revisada: 25 Octubre 1999